sab 20a. Ordinario año Par (Id=566)

Antífona de Entrada

Firmeza es el Señor para su pueblo, defensa y salvación para sus fieles. Sálvanos, Señor, vela sobre nosotros y guíanos siempre.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Padre misericordioso, que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad; concédenos vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

La gloria del Señor penetró en el templo

Lectura del libro del profeta Ezequiel
43, 1-7a

En aquellos días, el ángel me llevó al pórtico que mira al oriente, y vi que la gloria del Dios de Israel llegaba del oriente. Producía un ruido semejante al de aguas caudalosas, y la tierra se llenó de su resplandor. Esta visión era como la que tuve cuando el Señor vino a destruir Jerusalén, y como la visión que tuve junto al río Quebar. Yo me postraba en tierra, mientras la gloria del Señor entraba en el templo por el pórtico oriental.
Entonces, el espíritu me arrebató y me llevó al atrio interior. La gloria del Señor llenaba el templo. Oí que alguien me hablaba desde el templo, mientras aquel hombre estaba de pie a mi lado. Me decía:
"Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, donde pongo las plantas de mis pies y donde habitaré para siempre en medio de los israelitas".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 84, 9ab-10.11-12.13-14

La gloria del Señor habitará en nuestra tierra.

Voy a escuchar lo que promete Dios: el Señor anuncia la paz a su pueblo y a sus fieles. La salvación está cerca de los que le honran, Dios habitará en nuestra tierra.
La gloria del Señor habitará en nuestra tierra.

El amor y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se abrazan; la fidelidad surge de la tierra y la justicia se asoma desde el cielo.
La gloria del Señor habitará en nuestra tierra.

El Señor también nos dará la lluvia y nuestra tierra dará su cosecha; la justicia irá delante de él y seguirá su camino.
La gloria del Señor habitará en nuestra tierra.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Su Maestro es uno solo, Cristo, y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio

Los fariseos dicen una cosa y hacen otra

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
23, 1-12

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente y a sus discípulos:
"En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los
fariseos. Obedézcanles y hagan lo que les digan, pero no imiten su ejemplo, porque no hacen lo que dicen.
Atan cargas pesadas e insoportables y las ponen sobre los hombros de la gente; pero ellos no mueven ni un dedo para llevarlas.
Todo lo hacen para que los vea la gente: exageran sus distintivos religiosos y alargan los adornos del manto; les gusta el primer asiento en los banquetes y los puestos de honor en las sinagogas; el ser saludados por la calle y que los llamen maestros.
Ustedes, en cambio, no se dejen llamar maestro, porque uno es su maestro, y todos ustedes son hermanos. Ni llamen a nadie padre en la tierra, porque uno sólo es su Padre: el del cielo. Ni se dejen llamar jefes, porque uno sólo es quien los conduce: el Mesías. El mayor de ustedes será el que sirva a los demás. Porque el que se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza que vamos a ofrecerte; a fin de que purifique nuestros corazones y podamos corresponder a tu amor con nuestro amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La alabanza, don de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Los ojos de todos los hombres te miran, Señor, llenos de esperanza, y tú das a cada uno su alimento.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, tú que nos has renovado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos que la participación en esta Eucaristía nos ayude a obtener la plenitud de la redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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